Un «New Deal» Verde para España y Europa

 

Europa necesita un nuevo rumbo.

La crisis financiera y la contracción del crédito han dejado patentes los fallos de las actuales políticas económica y social. Han mostrado un fallo más generalizado del sistema. El mundo se enfrenta a una disminución grave y esencial de los recursos que afectará a todos los aspectos de nuestra vida, desde los alimentos que comemos hasta la energía que utilizamos. Además, nos arriesgamos a agotar el plazo para evitar una verdadera crisis climática.

Estas «crisis» deberían considerarse como una oportunidad de transformar nuestro sistema económico y social para que ofrezca a las siguientes generaciones un futuro basado en la estabilidad, la suficiencia del abastecimiento y la sostenibilidad.

Europa se enfrenta a desafíos sociales, económicos y ambientales que superan las fronteras. Tal como ha vuelto a demostrar la crisis financiera, sólo podremos superar estos desafíos mediante la cooperación, tanto a escala europea como mundial. Para ello, la Unión Europea debe esforzarse al máximo por el futuro de todos sus ciudadanos y residentes.

Verdes del Mediterráneo queremos desarrollar soluciones con un futuro sostenible.


Hacer frente a los retos ofrece verdaderas oportunidades.
El cambio a una economía más ecológica y la lucha contra el cambio climático crearán empleo y nos harán más autosuficientes, reduciendo nuestra perjudicial dependencia de las importaciones de energía. Resulta esencial que apliquemos un planteamiento más sostenible con nuestros recursos agrícolas, marinos y energéticos, especialmente en un momento en que los precios de los alimentos y la energía están afectando gravemente a las personas con ingresos medios y bajos.

Verdes del Mediterráneo queremos una Europa responsable. La Unión Europea debe defender los sistemas sociales y las condiciones laborales frente a la presión de una competencia feroz y desbocada, tanto dentro como fuera de Europa. No deben defenderse los intereses económicos a expensas de los derechos humanos y civiles. La Unión Europea debe escuchar y asumir su responsabilidad ante sus ciudadanos y residentes, mientras aboga por la paz, la democracia y los derechos humanos en todo el mundo.

La ideología neoliberal dominante en Europa ha establecido un sistema donde los derechos de unos pocos priman frente al bienestar general de sus ciudadanos. Han antepuesto los beneficios generados por los sectores contaminantes al medio ambiente y la salud pública. El mantra de la competitividad y del crecimiento se ha utilizado para reducir las condiciones sociales y laborales. La mayoría neoliberal del Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión Europea es culpable de ceder ante las exigencias de los grupos de presión industriales, anteponiendo los beneficios a corto plazo al interés general. Los Verdes constituimos una verdadera para Europa

El New Deal representa: una Europa solidaria que puede garantizar a sus ciudadanos una buena calidad de vida basada en la sostenibilidad económica, social y ambiental; una Europa realmente democrática que actúa por sus ciudadanos y no simplemente por los intereses de la industria; una Europa que se esfuerza por un futuro ecológico.

 

Una verdadera alternativa para Europa: garantizar nuestro futuro energético y ambiental

Necesitamos una revolución de los recursos para dejar atrás nuestra tendencia actual de sobreexplotación y destrucción ambiental. Si continuamos devastando nuestros recursos naturales finitos, necesitaremos dos planetas para mantener nuestro estilo de vida dentro de veinticinco años. Este camino no es sólo insostenible desde el punto de vista económico, sino que además amenaza gravemente a nuestro clima, ecosistemas y biodiversidad.

El mundo empresarial debe cambiar. Cualquier crisis económica o financiera parecerá insignificante frente a las consecuencias de una restricción de los recursos y de un peligroso cambio climático. Por suerte, la mayoría de las soluciones ya están disponibles. La desaceleración económica actual es una oportunidad para transformar nuestro sistema de tal modo que podamos evitar los extremos de las crisis de recursos y climática, además de garantizar una buena calidad de vida.

Si queremos evitar un cambio climático peligroso, debemos reducir considerablemente nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Los Verdes queremos que la UE se comprometa a reducir las emisiones en un 40 % de aquí a 2020 y en un 80-95 % para 2050, en comparación con los niveles de 1990, de conformidad con las recomendaciones actuales del IPCC de las Naciones Unidas. Además, Europa debe desempeñar un papel de liderazgo en el establecimiento de un acuerdo internacional vinculante sobre el clima, desarrollado en el marco de las Naciones Unidas y basado en los últimos avances científicos. Este acuerdo debería comprometer a los países industrializados a realizar las reducciones de emisiones necesarias, así como a asumir su responsabilidad a la hora de apoyar los esfuerzos de mitigación y adaptación en los países en desarrollo, incluida una reducción de las emisiones procedentes de la deforestación y la degradación forestal, en particular de los bosques tropicales.

La lucha contra el cambio climático siempre es un triunfo. Una combinación de objetivos ambiciosos y vinculantes con incentivos e inversión pública para los servicios y tecnologías ecológicas contribuirían a crear millones de empleos ecológicos en Europa y decenas de millones en todo el mundo, algo muy necesario en una época de desaceleración económica. La Unión Europea debe fijarse el objetivo de crear cinco millones de empleos ecológicos en los próximos cinco años.

Debemos mejorar considerablemente nuestra utilización de energía, hoy día tan despilfarradora, además de extender al máximo el uso de energía procedente de fuentes renovables. De este modo, reduciremos nuestra peligrosa dependencia de las importaciones de energía sucia procedente de países inestables, con la perjudicial volatilidad que conlleva para nuestras economías y sociedades.

Debemos capitalizar los métodos ya existentes para ahorrar energía. Además, es esencial que utilicemos menos energía y de manera más eficiente para mantener una buena calidad de vida en una época en que su precio está aumentando. Verdes del Mediterráneo queremos que Europa conceda mucha más importancia a la eficiencia energética, fijando un objetivo vinculante para la reducción del consumo energético de un 20 % para 2020, así como respaldando y fomentando el diseño inteligente de tecnologías de calefacción y refrigeración para uso industrial y doméstico.

Las energías renovables deben ser el centro de la política energética europea para el siglo XXI y los Verdes pedimos la creación de una Comunidad Europea de Energías Renovables (ERENO) para respaldar el objetivo a largo plazo de que el 100 % de la energía proceda de fuentes renovables.
Necesitamos un impulso concertado de la inversión en tecnologías verdes, acción a la que debe contribuir el Banco Europeo de Inversiones. Un verdadero auge de las renovables requiere un nuevo planteamiento del suministro energético: una separación real de la distribución y la producción, además de la promoción de una red sin fronteras y un uso más inteligente de la energía.

La energía nuclear no puede ser parte de la solución al cambio climático. Las caras inversiones en esta tecnología sin futuro no podrán contribuir a la urgente necesidad de reducir las emisiones y absorberán gran parte de los fondos que tanto se necesitan para la promoción de la producción sostenible de energía. El uranio es una fuente de combustible finita y la UE depende extremadamente de las importaciones de países inestables, por lo que queda claro que la energía nuclear no es la respuesta para nuestra seguridad energética a largo plazo. Además, los riesgos asociados a la energía nuclear no han dejado de existir, ya sea en relación con el funcionamiento, la producción de combustible o la gestión de los residuos nucleares. Por no mencionar la posibilidad de ataques terroristas y la proliferación nuclear en regímenes cuestionables e incluso por parte de grupos de delincuentes.

Para revolucionar el uso que hacemos de la energía y poner fin a nuestra perjudicial dependencia del petróleo, debemos tomar el camino verde. El transporte es la fuente de emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el hombre que más rápido crece. La UE debe esforzarse por crear un sistema de transporte sostenible. La interrupción de las subvenciones directas e indirectas a los medios de transporte ineficientes y contaminantes, como la aviación o el transporte por carretera, es un importante paso para garantizar que se toman en consideración todos los costes ambientales. Queremos que se incremente rápidamente la inversión en redes y conexiones transeuropeas de ferrocarril. Debería derivarse de la carretera al ferrocarril y a las vías fluviales interiores una gran proporción del transporte de mercancías. Deben fomentarse opciones de transporte sostenible y de transporte público a precios razonables en nuestras ciudades, como los desplazamientos en bicicleta o a pie.

La disminución de los recursos a la que nos enfrentamos no afecta únicamente a los recursos energéticos. Un enfoque más sostenible de nuestros recursos agrícolas y marinos es esencial para nuestro bienestar, la salud de nuestros ecosistemas y la riqueza de la biodiversidad.

Los Verdes queremos que Europa garantice a sus ciudadanos el acceso a alimentos saludables a precios justos, en lugar de las opciones limitadas que quiera ofrecerles la industria alimentaria. Las políticas agrícola, pesquera y alimentaria en Europa deberían fomentar la responsabilidad mutua entre agricultores, pescadores, autoridades y consumidores.

La Política Agrícola Común ha impulsado la irresponsabilidad agrícola, permitiendo que el sector agrícola marque las condiciones del mercado y orientando la producción para que capitalice los subvenciones, independientemente de las consecuencias para el medio ambiente. Los Verdes queremos aprovechar la próxima reforma para transformar la política agrícola de la UE de tal modo que respalde y anime a los agricultores a producir alimentos de calidad de modo sostenible. El futuro de la agricultura se haya en la agricultura orgánica y el comercio justo.

Para alcanzar este objetivo, es esencial que prohibamos los organismos genéticamente modificados (OGM). Las cosechas genéticamente modificadas suponen una seria amenaza para la biodiversidad en Europa, además de plantear riesgos de contaminación cruzada entre la agricultura orgánica y la convencional. Por esta razón, Verdes del Mediterráneo estamos ayudando convertir a la Unión Europea en un espacio libre de OGM.

Las políticas agrícola y alimentaria deben promocionar los mercados locales de productos agrícolas, eliminando el transporte innecesario. Deben fomentar unos métodos de producción más sostenibles que tengan por objeto conservar la biodiversidad y los recursos hídricos, además de mejorar la fertilidad de la tierra y reducir el empleo de plaguicidas y fertilizantes tóxicos y contaminantes. Este planteamiento contribuiría a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la agricultura intensiva. Asimismo, ayudaría a reducir los riesgos que genera para la salud pública la agricultura industrial. Los animales deben tratarse de forma ética, tanto en la agricultura como en otros contextos.

Una parte primordial de la agenda verde se centra en alcanzar un alto nivel de protección de los animales. Europa necesita unos niveles de protección mucho más elevados, tanto para los animales domésticos como salvajes. Continuaremos trabajando para poner fin al transporte a larga distancia de animales, conseguir unas normas de bienestar más estrictas para la ganadería y una mejor aplicación de la legislación existente sobre bienestar animal. Debemos esforzarnos más por fomentar una reducción del consumo de carne por cuestiones de cambio climático, seguridad alimentaria y bienestar animal. Queremos que se detenga el comercio de pieles y que se sustituyan los ensayos con animales por otras alternativas.

La Política Pesquera Común (PPC) ha sido todo un ejemplo de autodestrucción, reduciendo las poblaciones de peces a niveles precarios. Necesita una reforma urgente y apartarse del modelo actual de desperdicio y sobreexplotación para convertirse en una política en la que los pescadores sean los responsables de la gestión sostenible de la pesca y de la conservación de las poblaciones de peces.
Además, la UE debe mejorar considerablemente las medidas vinculantes para proteger nuestros maresvulnerables y debe revisar sus acuerdos explotadores con los países africanos.

Una Europa sana es una Europa rica. Los ciudadanos de la UE se preocupan por la seguridad del aire que respiran, el agua que beben y la comida que consumen. La contaminación ambiental afecta a la salud pública, lo que a su vez supone una carga para las sociedades y las economías. La UE debe esforzarse más por hacer frente a las amenazas para la salud pública, ya sean debidas al agua o al aire, el ruido, las sustancias tóxicas o la transmisión de enfermedades. La UE debe frenar la pérdida de biodiversidad tanto en su interior como en los territorios de ultramar.

Justicia social y globalización: la lucha por una Europa más justa

El sistema debe cambiar. Los Verdes queremos que se detenga la negligente liberalización que ha permitido que las grandes empresas impongan sus propias condiciones sin tomar en consideración el impacto verdadero sobre la economía y la sociedad en general. Este enfoque fomentó la especulación arriesgada y sobreexplotación que nos ha atrapado en un círculo vicioso difícil de romper. Queremos aprovechar esta oportunidad para desarrollar una nueva economía orientada hacia la prosperidad a largo plazo y no hacia los beneficios a corto plazo. Queremos una Europa responsable y estable, que invierta de forma ética y donde la prosperidad venga definida por el bienestar de todos sus habitantes.


Deben controlarse los mercados financieros para que dejen de ser casinos donde los hogares y la supervivencia de la gente son las fichas de la apuesta. Su naturaleza transnacional requiere una respuesta coordinada a escala europea que fomente y se vincule a los esfuerzos internacionales. Necesitamos un perro guardián a escala comunitaria con buenos dientes: un organismo que escudriñe y regule los servicios y mercados financieros. Las reglamentaciones de la UE deben imposibilitar la evasión de impuestos y evitar la perjudicial competencia fiscal en relación con los ahorros e ingresos corporativos, que afecta a la justicia social. La regulación de los mercados financieros también implica la negociación de un acuerdo internacional que prohíba los paraísos fiscales.

El crédito debe estar vinculado a unas valoraciones y riesgos reales. Deben limitarse los peores excesos de los mercados descontrolados, en particular la venta de opciones sin cobertura por parte de los operadores, como los fondos de alto riesgo. Debemos poner límite a los astronómicos salarios y a las bonificaciones del sector financiero que premian el riesgo y la temeridad. Los Verdes llevan mucho tiempo abogando por la introducción de una tasa sobre las transacciones financieras, que reduciría la especulación y generaría recursos que podrían emplearse para financiar diversos objetivos ambientales y sociales que actualmente reciben poca o ninguna financiación.

Deben reestructurarse los mercados financieros para que el gran público tenga protección. Esto supone proteger los ahorros y mantener los créditos a un precio asequible. Durante la crisis financiera, deben ofrecerse créditos baratos como apoyo a las empresas europeas, en particular a las que contribuyen al cambio hacia una Europa más sostenible.

Un «New Deal» Verde requiere una enorme inversión en educación, ciencia e investigación sobre tecnologías verdes y orientadas hacia el futuro para que Europa se sitúe a la vanguardia de la revolución económica mundial.

Una economía realmente próspera, innovadora, estable y sostenible requiere una sociedad más justa que garantice unas condiciones de trabajo adecuadas, igualdad de oportunidades y un nivel de vida decente para todas las personas. Europa debe defender la justicia y los valores sociales según se va adaptando a las necesidades de los nuevos tiempos. Los recortes en la protección del medio ambiente o los compromisos sobre los valores sociales serían contraproducentes.

Verdes del Mediterráneo queremos reforzar los derechos de los trabajadores. La Unión Europea sufre profundos desequilibrios. Ha desarrollado normas realmente innovadoras sobre la competencia empresarial, pero no ha progresado al mismo ritmo con la legislación laboral y los derechos sociales. Las lagunas e incertidumbres han hecho que el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas tome decisiones que anteponen los intereses de las empresas a los de los trabajadores.

Europa debe dar ejemplo mejorando las normas, en lugar de competir por ver quién establece las condiciones laborales más bajas. Los Verdes queremos una Europa que rechace la explotación y el dumping social. Deben reforzarse los derechos sociales y laborales, y los trabajadores deben poder influir en las decisiones que les afectan mediante la negociación colectiva.

Debe haber igualdad de retribución entre hombres y mujeres por el mismo trabajo, así como para trabajadores desplazados, inmigrantes o temporales. Debe garantizarse la igualdad de oportunidades para todos, tanto dentro como fuera del lugar de trabajo e independientemente del sexo, edad, origen étnico, discapacidad, religión u orientación sexual.

Deben eliminarse las políticas de la UE que debilitan los servicios públicos por el bien de la competencia. Los servicios públicos, como la sanidad o la educación, son esenciales para el interés general y no deben malgastarse debido a las normas de competencia. Debemos alcanzar el equilibrio entre la libertad de suministrar servicios sociales y servicios de interés general con la obligación de garantizar un acceso equitativo, asequible y universal a los mismos.

Nadie debe sufrir la humillación de vivir en la pobreza. El «New Deal» verde pretende salvar la creciente diferencia entre ricos y pobres, además de garantizar un nivel de vida mínimo decente a todos los europeos. Los gobiernos deben introducir en la ley o en los convenios colectivos unos salarios y unos ingresos mínimos superiores al umbral de la pobreza, garantizados por la seguridad social, para todos los que sufran necesidades. La UE debería guiarse por el principio de la igualdad de retribución por el mismo trabajo y no convertirse en un campo de batalla por el salario más bajo.

Europa debe ofrecer mayor estabilidad a las personas de todas las edades. Los ciudadanos de edad avanzada deben tener voz en la sociedad para que puedan participar activamente en la vida económica, social y cívica. Para ello, hay que garantizar unas pensiones adecuadas. Deben existir servicios basados en la comunidad que se ocupen de las necesidades individuales de las personas frágiles y vulnerables. Los jóvenes deben poder optar a trabajos más seguros y tener un mayor acceso a la educación, la formación y la vivienda.

Europa también debe contribuir a crear unas sociedades más justas y a eliminar la pobreza en otras partes del mundo. Debemos acelerar los esfuerzos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. El principio de justicia ambiental y social mundial debe guiar todas las políticas de la UE y su posición en las instituciones mundiales. Los Verdes queremos garantizar que los gobiernos europeos al fin cumplan sus antiguas promesas y aumenten la ayuda al desarrollo de la UE a las regiones de ultramar hasta el 0,56 % del PIB para 2010 y hasta el 0,7 % para 2015.

El «New Deal» Verde da prioridad al comercio justo. El comercio debe ser un buen negocio para todas las partes implicadas. El poder de Europa en las negociaciones internacionales a menudo se emplea para conseguir un buen trato para los ricos a expensas de las condiciones económicas, sociales y ambientales de los pobres. Las subvenciones a las exportaciones para los productos agrícolas de la UE siguen amenazando a las economías de los países pobres y deben interrumpirse inmediatamente. Las prácticas socialmente injustas o dañinas para el medio ambiente que realizan las multinacionales en otras partes del mundo deben evaluarse con el mismo rasero que lo que hacen en nuestra propia casa.

Por consiguiente, las cláusulas de desarrollo social y sostenible de los acuerdos comerciales deberían ser vinculantes. Debemos hacer que la OMC transforme su programa de libre comercio en un programa de comercio justo y sostenible, dando prioridad a la protección de los bienes comunes y a la reducción de la pobreza. Europa debe predicar con el ejemplo.

 

Democracia y derechos humanos: una Unión Europea responsable que escucha y que se hace oir

Europa debe escuchar y permitir que se escuche la voz de todos.Verdes del Mediterráneo queremos reformar la UE para que se convierta en una verdadera democracia participativa.

Dado que se trata de la única institución de la UE elegida directamente por el pueblo, el Parlamento Europeo debería tener el derecho de iniciar procesos legislativos. Una parte de los diputados al Parlamento Europeo debería elegirse mediante listas transnacionales a escala europea, lo que permitiría a los ciudadanos votar por candidatos que representen a toda la UE, en lugar de simplemente a su circunscripción nacional o local. Debemos seguir animando a los jóvenes a que participen, por ejemplo reduciendo la edad electoral. Los ciudadanos deberían tener acceso a la democracia directa mediante referendos europeos sobre cuestiones que preocupen a toda Europa.

Los Verdes lucharemos por la aplicación de la Carta de Derechos Fundamentales, la inclusión de todos los miembros de la sociedad y la defensa de los derechos de los grupos vulnerables y minoritarios. Esto implica luchar por la igualdad de derechos para las mujeres, las minorías étnicas incluido el pueblo gitano, las personas discapacitadas, las lesbianas, los gays, las personas bisexuales y transexuales, las minorías religiosas, así como por los derechos sociales y civiles. Esto también supone seguir combatiendo el racismo, la xenofobia, el antisemitismo y otros tipos de intolerancia religiosa, el sexismo, la discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género, y todas las formas de extremismo político violento en la Unión Europea. Los derechos humanos son para todos, en particular en los Estados miembros de la UE.

El derecho fundamental de igualdad entre hombres y mujeres debe convertirse en una realidad. Ya existe la legislación adecuada, pero están fragmentadas por toda Europa. Los Verdes deseamos que se apliquen las mejores leyes nacionales de toda la UE, ya sean en relación con la igualdad, las cuestiones de libertad de elección, la violencia doméstica, las bajas de maternidad y paternidad o la representación política. Sólo un tercio de los disputados al Parlamento Europeo y de los Comisarios Europeos son mujeres. Los Verdes tenemos el mismo número de diputados masculinos y femeninos en el Parlamento Europeo y deseamos que la UE siga nuestro ejemplo.

Los Verdes solicitamos plena transparencia para todos los participantes en los procesos de toma de decisiones en la UE. Esto supone adoptar una postura firme en contra de la corrupción a todos los niveles. La propia UE debe ser más responsable ante su público. Es hora de abrir las puertas y los expedientes cerrados. Los Verdes también seguiremos haciendo hincapié en los oscuros y poderosos grupos de presión que intentar influir en las decisiones en Bruselas. La transparencia debe ser una obligación, no una opción.

El crimen organizado se ha convertido en un fenómeno transnacional y en un urgente problema en todos los Estados miembros. Sus beneficios han aumentado exponencialmente tanto dentro como fuera de la UE. Los esfuerzos por prevenir y luchar contra las organizaciones delictivas, siempre protegiendo las libertades civiles, es una de las prioridades de Los Verdes. Los medios de comunicación desempeñan un papel esencial en el proceso democrático. Los Verdes continuarán defendiendo la independencia y el pluralismo de los medios, así como la libertad de prensa en la Unión Europea y fuera de ella.

El «New Deal» verde representa los valores europeos y las libertades individuales. Todos los que viven en Europa deberían disfrutar de libertad de opinión y de expresión religiosa en una sociedad secular.

No debemos sacrificar las libertades y los derechos que tanto nos costaron obtener en nombre de la «lucha contra el terrorismo» o de supuestas amenazas a la seguridad. Lo mismo se aplica al ámbito de Internet. Los Verdes creemos que los derechos digitales deberían estar al mismo nivel que los derechos civiles. Los gobiernos y los intereses comerciales no deberían primar sobre nuestra privacidad. Tus datos son asunto tuyo.

Europa siempre ha sido un continente de migración e inmigración. El «New Deal» verde producirá una política europea de inmigración que ofrezca una oportunidad justa a las personas que deseen vivir en la UE. No debemos permitir que prevalezca la mentalidad del asedio a la «Fortaleza europea».

La inmigración es una oportunidad, no una amenaza. Necesitamos políticas positivas que permitan a la gente venir a Europa de manera legal y eficiente. Los inmigrantes que trabajan en la UE se merecen unos derechos y una retribución equitativos, así como la opción de obtener la ciudadanía europea y el derecho a participar en el proceso político.

Los solicitantes de asilo en Europa se merecen que les traten mejor. Los Verdes nos hemos opuesto a las leyes represivas sobre el retorno de inmigrantes ilegales y continuaremos luchando en contra de leyes inhumanas o xenófobas. Europa tiene el deber de ofrecer refugio y protección a quienes lo necesiten. Europa debe ser un puente que permita a las personas venir y vivir aquí de un modo legal.
Sólo lo logrará de manera eficaz cuando todos los países de la UE colaboren, en lugar de dejar que los países fronterizos asuman la carga. Debemos imperativamente revisar el Convenio de Dublín, cuyo objetivo consiste en armonizar las políticas de asilo de la UE y garantizar protección de conformidad con las obligaciones internacionales. Europa también debe reforzar la lucha contra la despreciable trafico de hombres, mujeres y niños a través de sus fronteras.

La Unión Europa debe predicar con el ejemplo en relación con su compromiso con el resto del mundo: para ello, necesita cambiar el tipo de política exterior. Debe dedicar su energía a solucionar las causas de las tensiones internacionales y no simplemente luchar contra sus manifestaciones. La UE debería reforzar los organismos multilaterales y la legislación internacional, centrarse en los instrumentos cívicos de política exterior y aplicar el principio de máxima justicia en todas sus políticas exteriores, incluida la comercial. Las políticas europeas deben promocionar la paz, la democracia y los derechos humanos en el mundo de una manera coherente y consecuente. La UE también debería dedicar más energía y recursos a respaldar a la comunidad internacional (en particular, las Naciones Unidas) en sus esfuerzos por solucionar los conflictos que llevamos mucho tiempo pasando por alto.

La cooperación internacional y la ayuda humanitaria deben ser una prioridad. El establecimiento de un Cuerpo Civil Europeo de Pacificación, preparado para realizar intervenciones no militares por motivos humanitarios, contribuiría significativamente a ello.

Queremos una Unión Europea que fomente la democracia y los derechos humanos, sin olvidar una sociedad civil pluralista en todo el mundo. No deben sacrificarse los derechos humanos en nombre de los intereses económicos.

Aplicación del «New Deal» Verde para una nueva Europa

Los Verdes hemos luchado por una Europa sostenible, social y más democrática desde que llegamos al Parlamento Europeo en 1984. Dado que reconocemos la necesidad de aplicar soluciones verdaderamente europeas a los problemas europeos, somos la familia política más cooperadora del Parlamento Europeo. Esto nos ha ayudado a superar las limitaciones de nuestros escaños y a tener una influencia en las decisiones a escala europea mucho mayor de lo que las cifras nos permitirían en otra
situación.

Creemos que el «New Deal» verde es necesario para superar las crisis financiera, económica, de recursos, energética y climática que sufrimos. El «New Deal» verde representa unas inversiones enormes en los sectores sostenibles, anteponiendo la calidad de vida y garantizando la creación de millones de «empleos verdes».
La aplicación del «New Deal» verde supone la creación de alianzas. Buscaremos aliados en la sociedad civil, en los parlamentos y en los gobiernos que contribuyan a este cambio de rumbo. No obstante, para garantizar que Europa se vuelva a encarrilar, debemos involucrarnos, convencer a los demás y estar en la línea verde. Puedes influir en lo que pasa en Europa
. Afiliate a Los Verdes auténticos, desecha las falsas copias verdes

Un «New Deal» Verde para toda Europa. Piensa en grande, afiliate a Verdes del Mediterráneo

1 de Mayo de 2009

 

 


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